Aparte de los numerosos reconocimientos internacionales con los que cuenta: Reserva de la Biosfera, Humedal de importancia Internacional por el Convenio Ramsar, Zona de Especial protección para las Aves (Zona ZEPA), las Tablas de Daimiel son el último representante de un tipo de humedal característico de la llanura central peninsular: las tablas fluviales o desbordamientos de los ríos en sus tramos medios. Estos desbordamientos dan lugar a las “tablas” o “tablazos”, a las que debe su nombre el Parque.
Las Tablas son un paraíso para las aves, especialmente las acuáticas, de las que existen importantes poblaciones de anátidas y limícolas: garzas imperiales, martinetes, avetorillos, aguiluchos laguneros…También encontramos mamíferos como el zorro, la comadreja y el jabalí, siendo menos frecuente la nutria. Entre los anfibios destaca la Ranita de San Antonio y entre los reptiles el Galápago Leproso y el Lagarto Ocelado.
Respecto a la flora, destacar la más característica, que es la masiega, con unas poblaciones que constituyen, probablemente el mayor masegar de Europa Occidental, así como las ovas que tapizan el fondo de las Tablas. Los tarayes, son los únicos árboles existentes en el interior del Parque. Eneas, carrizos, juncos y diversas especies de limonios son otras variedades que podemos encontrar en este emblemático lugar.